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Un servicio “Limpio”… un día como lavandera 5 mayo, 2010

Posted by carmenutreras in Recorrido Jornáutico.
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Yoli es una mujer ariana de 33 años que vive en Guamaní donde mantiene un hogar muy unido con sus cuatro hijos. Todos los días madruga para servirles el desayuno, despacharlos en la escuela y en la guardería y finalmente encargar a su bebito con su hermana, pues ella debe ir a lavar ropa al norte y surde Quito. A sus 26 años empezó esta labor, pues a pesar de los dolores de espalda y el frío en las manos, Yoli emprende el viaje de mañanita al barrio Altamira, al norte de la ciudad, donde sus clientas la reciben con un desayuno para que empiece con ganas su trabajo.  Ella afirma que “lavar la ropa es una ayuda muy grande porque no tengo horario fijo, pero como todo en la vida, hay algo bonito y algo feo y en mi caso es que las manos se amortiguan o que  me toca lavar cuando llueve”. Entonces, ser lavandera implica mucho esfuerzo físico, ya que tiene que enjabonar, regrefar y enjuagar la pieza o prenda en cualquier momento, sea con un sol o con lluvia, con perros que le ladran (de la casa en donde lava la ropa) o con clientas un poco amigables.

En la actualidad, es muy importante dar a conocer este trabajo, que por lo general lo realizan las mujeres, debido a que es un trabajo “limpio”, pues son mujeres que dedican una gran parte de su  tiempo a la ropa de los clientes, pues a pesar de existir la lavadora, que  se tornó la competencia  para las lavanderas, la ropa no se lava totalmente. Es verdad que la lavadora te permite reducir el tiempo de lavado y te ayuda con este quehacer de la casa. Sin embargo, las lavanderas son esenciales, pues son quienes  restriegan las prendas hasta dejar totalmente limpia la ropa.

A Yoli le gusta trabajar en la mañana porque le da tiempo para ir rápido a su casa a pasar con sus hijos. Además, nos comenta que ir a lavar al Sur es más fácil porque está más cerca de su barrio y la gente es más gentil, “Siempre me reciben como si fuera otro miembro de la familia”.

Como cualquier trabajo, ser lavandera no es cualquier cosa, ya que tiene sus pros y sus contras. Por ejemplo, Yoli ya tuvo una mala experiencia con una clienta, porque un día la clienta había puesto en remojo la ropa para que Yoli lave, pero  una camiseta roja manchó  la ropa. Yoli no se percató en ese momento de que la camiseta roja estaba entre la ropa blanca y empezó a lavar, de repente se da cuenta que una camiseta blanca estaba manchada de rojo y la señora la culpó y no le pago por haber lavado y perdió ese día en tiempo y dinero. Sin embargo, Yoli con su manera paciente de actuar no dijo nada y nunca más volvió a esa casa a lavar. A pesar de esta experiencia Yoli se siente muy contenta de ser lavandera, pues en ocasiones sabe ir a lavar con su vecina y se dividen la ganancia. Por otro lado, Yoi tiene otra técnica de lavado, pues lava la ropa del cliente en su casa, lava ahí en su barrio y después regresa al otro día a devolver la ropa, este servicio es muy bueno para ella pues Yoli puede estar en su casa mientras trabaja.

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